domingo, 24 de agosto de 2014

Creer

Me es necesario plasmar de alguna manera lo que siento, pero no sé como empezar. Siempre me ha gustado poder tener alguna pregunta en mi mente para poder ir relacionando las ideas que en ella se encuentran, pero en este momento ninguna interrogante viene a buscarme.
Anoche al ver la película "Bajo la misma estrella" entendí que inevitable e irremediablemente me había enamorado. Y es que bueno ese es mi problema de centro, me enamoró de imposibles simplemente para sabotear mi felicidad, pero esto es absurdamente complicado.
No hay manera de que esto salga bien, simplemente porque siento en el pecho una opresión tan grande cuando lo veo, no me importan las cosas que nos separan, no me importa las cosas superficiales que los demás puedan pensar e mí, no me importa que me crean una tonta porque básicamente soy consciente de que lo soy. 
El problema principal de todo esto es la confianza. No hay manera en que yo pudiera creer cada una de las cosas que dice, y es que en este preciso momento y por las diversas cosas que han pasado en mi vida se me hace demasiado difícil poder creerle. Ya me han mentido tanto, incluso con enfermedades terminales, que se me hace imposible poder creer en que una persona esta realmente mal de salud, sobretodo cuando no quiere contárselo a su familia. ¿Por qué no puedo creer? Hace algunos años una amiga dijo tener leucemia y yo lloré como jamás lo había hecho porque no quería perderle y porque solamente me daría en cuerpo y alma a hacer sus último meses los mejores que pudiera. Resultado final: Aún sigue viva y no precisamente por una cura milagrosa.
Mi corazón quiere de todas maneras creerle, porque de no hacerlo el dolor sigue siendo igual de fuerte y me obliga a caer en un abismo, pero si le creyera la posibilidad de perderle volvería a destrozarme. No quiero ni puedo estar enamorada de una persona como él, ya no estoy en ese tipo de cruzada donde intentas salvar al hombre de tu vida, necesito un amor estable, algo más confiable.

sábado, 23 de agosto de 2014

La vida

He aprendido que la vida te da oportunidades solo una vez, que no te espera, que parece que es injusto cuando en verdad solamente es sabia, que te pone a prueba para ver si estas dispuesto a perseguir lo que quieres, si es que realmente sabes lo que quieres. Si no sabes lo que quieres ella puede volverse cabrona y darte tantas vueltas que no te des cuenta ni de donde estas parado, pero otra cosa que aprendí es que ella te dará las pistas para encontrarte.
También aprendí que lo más triste que te puede pasar en la vida es haber vivido sin amor, sin hacer lo que amas y sin que te amen. El amor es una pieza fundamental, a pesar de que yo no tengo intenciones de encontrarlo, pero ¿Sabes por qué no tengo intenciones de encontrarlo? Creo que no se puede encontrar algo que jamás haz conocido. Joder ya sé que me vendrás con esa cantaleta de que sí que lo he conocido, pues me aman mis padres, mi familia y un montón de gente y que yo probablemente los amé a ellos, pero no creo que se pueda encontrar algo que no nace de ti mismo. 
"Para amar a otros es necesario amarte a ti mismo primero", es casi absurdo pensar en que esta oración pueda contener tanta verdad, pero es así. Cuando uno se ama a si mismo puede amar a otros sin juzgar, pues sabe que uno mismo a cometido los mismos errores y que ellos le han llevado a ser quién es. Cuando uno se ama a si mismo es capaz de mirar a los ojos del otro sin sentir vergüenza de sus pecados, pues los ha aceptado como parte de si y también puede aceptar los que poseen los demás.
El amor parte de uno mismo, pues es amándose a uno mismo uno comienza a amar al resto, pues amas la imagen que te ha devuelto el resto de ti mismo, pues te das cuenta de que has sido un ser humano valorable cuando esa imagen es positiva.
En caso de que no sea positiva, ¿Qué sucede? Toda mi vida me he preguntado lo mismo porque me he topado con personas que no me han devuelto nada de lo que he entregado. Me han devuelto engaños, mentiras, traiciones, las cuales siguen doliendo hasta el día de hoy y no me permiten confiar. 
La vida me irá enseñando cosas, la vida en su sabia y justa medida me mostrara el camino. Por ahora sé que me ha enseñado que sus tiempos no son los míos, que sabe perfectamente como hacer las cosas para que estas resulten bien o para que al menos me enseñen algo útil.