jueves, 18 de diciembre de 2014

Recapacitar

Creo que antes de que esto se torne en algo que no puedo controlar, en algo de lo cual no pueda escapar debo recapacitar. He tenido muy buenas semanas, muy buenos días, muy buenas horas a tu lado, pero la situación ya no puede seguir así. No puedo seguir fingiendo que nada importa mientras este junto a ti y no pensar en las consecuencias que tendrán mis actos.
Es necesario que cada cual siga su camino y aunque me es casi imposible dejarte, debo hacerlo por el bienestar emocional de ambos, pues si bien somos muy felices en la compañía del otro, no fuimos destinados a estar unidos por ningún sentimiento y en este caso más vale no seguir tentando a la suerte ni perder el tiempo.
Te quiero mucho, eso esta claro y no hay nada que me haga cambiar de parecer respecto a ello, pero la relación o situación que vivimos se tornará vacía después de un tiempo, pues tu y yo no coincidimos ni en tiempo ni en intereses, es hora de dejar todo atrás.
Quiero un chico que me ame, que adore el tiempo que pasamos juntos y que quiera volver a verme aunque se haya separado de mi hace 5 minutos, que me llene de tantos detalles como pueda y que tome mi mano enfrente de todos para caminar por la vida y claramente no eres tu el chico que hará eso conmigo.
Adiós.

lunes, 1 de diciembre de 2014

Contigo aprendí

Francamente de la última persona que pensé hablar en mi vida es de ti, algún día fuiste una posibilidad, pero aquella idea se desvaneció tan rápido como ha pasado el tiempo hasta hoy, pero en este minuto me encuentro evaluado mis sentimientos y dándome cuenta de que te extraño, pero eso es algo que me ocurre a mi solamente ¿Cierto?
Es imposible describir como llegaste a cambiar todo en unos días, como lograste enfocarme en otras cosas, como me ayudaste a distraerme y no olvidar lo esencial en la vida. Creo que para poder resumir lo que me has recordado solo podría hacerlo diciendo que a veces es necesario parar un poco, detenerse un segundo, no importa si quiera el lugar en el que te encuentre y mirar a tu alrededor, darte cuenta de que todo el ajetreo del día a día terminar cansándote y haciéndote olvidar lo fundamental de disfrutar el momento.
Eres justamente el chico que le vendría bien a mi vida, pero lamentablemente yo no soy una chica viable para la tuya, de hecho ni siquiera figuro como una posibilidad y no puedo evitar que esas palabras duelan. Creo que entrarán en la lista de las cosas dolorosas que me han dicho.
Sin embargo tampoco olvidaré tus caricias, tus abrazos, tus besos robados de repente que hacían que me cohibiera de la nada, tu incomodidad al tomarme de la mano, creo que no alcancé a decírtelo, pero note que ese gesto es muy importante para ti. El sentir tu cuerpo, recostar mi cabeza en tu pecho un momento, hablar de lo que fuera sin importar el tiempo, el lugar o las responsabilidades. Las conversaciones hasta altas horas de la madrugada, verte solo porque sí y eso tan solo paso en unos días.
¿Cómo definirte mi pequeño elefante? Apareces e iluminas con tu forma de ser partes oscuras de mi vida, apareces en momentos precisos donde es necesario recobrar la calma, apareces sin poder determinar los lapsus de tiempo para saber la frecuencia de tus apariciones, apareces cuando quieres y te vas de la misma forma, apareces siendo tú y no hay más razón para que me gustes que el simple hecho de que solo te importa serlo. No te conozco y siento que nunca terminaré de conocerte, pero sé que no se puede estar más cómoda con alguien.
Apareces y me ayudas a recobrar el foco con tus palabras, con tu visión de la vida, con las  conversaciones que tenemos y yo no podría desear más en esta vida que tener aquello que hace falta para que nunca más te fueras, pero aprendí a quererte así, sin desear que dejes de ser tú, sin pretender influir en tu vida más de lo que me permites, sin poder retenerte ni poner amarras a tus alas. Aprendí a quererte libre, sin dejar de sentir esta pequeña tristeza cuando emprendes vuelo, aprendí a quererte feliz aunque no pueda ser yo la que contribuya directamente en ello, aprendí a quererte por los momentos, por las caricias y por sobretodo por tus ausencias.
He aprendido a querer de una forma diferente y no sé que es, he aprendido a querer de manera libre y no sé si me sienta bien, siento algo diferente y no es correspondido, pero ¿Cuántas veces no he dicho lo mismo? No soy infeliz si no estas conmigo, pero mil veces preferiría que te quedaras a mi lado, sin embargo la vida sigue y soy una agradecida de los momentos vividos.