Carezco de talento para la escritura, a pesar de que la lectura es uno de mis vicios predilectos si es que no el único, no puedo adherir las palabras a mis sentimientos para que ellos logren fluir con nitidez al momento de expresarme. Carezco de talento para la escritura y es uno de los tantos talentos que me gustaría tener, puesto que pase toda mi vida buscando algo para lo que sirviera, pero lo único que sé hacer es sumirme en la lectura, en mundos ficticios donde la imaginación te ayuda a formar panoramas que hacen la realidad más soportable.
En realidad no es que carezca de talento para la escritura, carezco de cualquier talento que se necesite para destacar en esta vida, y sigo sin saber si eso determina la personalidad de los seres, puesto que cuando te preguntan ¿Cuál es tu talento? suelo mentir diciendo que soy buena lectora y escritora, pero no poseo ningún punto de comparación con respecto a otras personas que al primer intento logran hilar ideas como si fueran poesía.
El ir reviviendo tantos momentos de mi infancia, el ir registrando todos los momentos en mi memoria y ser consciente de que un sin fin de ellos pasan como si fueran ficción delante de mis ojos hace que no aprenda nada, o quizás si aprendo pero no puedo tomar el peso que la gente común y corriente le da a los recuerdos, por ejemplo para saber cuando hay situaciones de peligro o cuando se debe desconfiar de alguien. Sobre todo en este punto debo hacer hincapié, prefiero seguir confiando en la gente y prestarle mi ayuda desinteresadamente cada vez que puedo, siento que si dejo de hacerlo perderé mi esencia a pesar de que esas personas puedan dañarme, he llorado, he sufrido y perdonado una y otra vez, pero sigo sin saber si esa es la naturaleza de todos los seres o solo es la mía, si es algo que la gente valora en verdad o solo es utilizado para aprovecharse.
Mientras tanto sigo trabajando en que las cosas no me afecten tanto como para poder entregarme sin reservas, sigo pensando en que esta manera de ser diferente algún día cambie la mentalidad de las personas que se topan en mi día a día. La esperanza es lo último que se pierde y quizás ese es mi talento, tener esperanza en que siempre habrá gente buena a pesar de que yo no me las tope en mi camino.
En realidad no es que carezca de talento para la escritura, carezco de cualquier talento que se necesite para destacar en esta vida, y sigo sin saber si eso determina la personalidad de los seres, puesto que cuando te preguntan ¿Cuál es tu talento? suelo mentir diciendo que soy buena lectora y escritora, pero no poseo ningún punto de comparación con respecto a otras personas que al primer intento logran hilar ideas como si fueran poesía.
El ir reviviendo tantos momentos de mi infancia, el ir registrando todos los momentos en mi memoria y ser consciente de que un sin fin de ellos pasan como si fueran ficción delante de mis ojos hace que no aprenda nada, o quizás si aprendo pero no puedo tomar el peso que la gente común y corriente le da a los recuerdos, por ejemplo para saber cuando hay situaciones de peligro o cuando se debe desconfiar de alguien. Sobre todo en este punto debo hacer hincapié, prefiero seguir confiando en la gente y prestarle mi ayuda desinteresadamente cada vez que puedo, siento que si dejo de hacerlo perderé mi esencia a pesar de que esas personas puedan dañarme, he llorado, he sufrido y perdonado una y otra vez, pero sigo sin saber si esa es la naturaleza de todos los seres o solo es la mía, si es algo que la gente valora en verdad o solo es utilizado para aprovecharse.
Mientras tanto sigo trabajando en que las cosas no me afecten tanto como para poder entregarme sin reservas, sigo pensando en que esta manera de ser diferente algún día cambie la mentalidad de las personas que se topan en mi día a día. La esperanza es lo último que se pierde y quizás ese es mi talento, tener esperanza en que siempre habrá gente buena a pesar de que yo no me las tope en mi camino.
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