Me encantaría pensar que las cosas que he vivido hasta ahora no fueron producto de una mentira, sino que fueron sentimientos reales, que viví lo que tenía que vivir y que la gente es tan real como yo intento serlo con ellos, pero tal parece que todo tiene una explicación lógica ¿En realidad soy así? ¿Realmente me tope con un espejo que me devolvió una imagen tan perfecta de mi que me fue imposible aceptarme? No lo sé, pero de que la situación dolió, eso es indudable.
Creí conocer a alguien que cambiaría mi historia, que podría darle un vuelco a mi vida, pero me di cuenta de que esa tarea es mía. No puedo pretender depositar mi confianza, mis sueños y mis ilusiones en alguien que puede que no este listo ni siquiera para afrontar los propios, no puedo pretender que alguien cumpla mis expectativas, cuando la única que debe llenarse a sí misma soy yo. No culpo a esa persona por los errores que ambos cometimos y tampoco espero que entienda mi sentir, puesto que después de todo como él me dijo estuvo mucho tiempo solo y no creo que pueda empatizar con los sentimientos de una mujer.
Intento escribir esto aquí para que al menos me logre quedar claro que no fue por un error mío o por un error de la otra persona que las cosas no funcionaron, sino por un tema de personalidades. No estoy acostumbrada a las mentiras, pero sí a mentir. No estoy acostumbrada a la gente falsa y tampoco estoy acostumbrada a falsear quien soy. No estoy acostumbrada a tratar mal ni tampoco a que me traten mal. Fueron muchos los factores que imposibilitaron las cosas entre ambos, pero el factor primordial es que soy verdadera al momento de entregar mi cariño y creo que solo en eso puedo exigir sinceridad a cambio.
No espero que esa persona puede entender todo el dolor que me provoco esto porque no sabe mi historia ni yo sé la suya, no nos dimos el tiempo real de conocernos, sino de sumirnos en una tormenta eterna buscando razones y argumentos para estar o no juntos. No supo de cuento dolor me provocaron las mentiras que ocuparon personajes en mi vida, las cuales destrozaron mi mundo al momento de asegurar que yo era capaz de dañar a las otras personas intencionalmente divulgando historias que no eran ciertas. No pudo saber que esas mismas mentiras me hicieron entrar en crisis de pánico muchas veces en donde lo único que hice fue llorar, no supo cuanto tuvieron que luchar mis padres para que hoy en día pueda estar de pie resistiendo los golpes de la vida, no supo cuanto bullying sufrí en el colegio y que por ende eso afecta mi creencia en la gente, más aún en su amor. No supo nada de eso.
Hay tantas cosas que no supiste, pero al menos te pude decir algunas importantes y no mentí en ninguna de las cosas que conté así que eso me deja un poco más tranquila. Es cierto tenía miedo de ti, pero con el daño que se hizo creo que ya no lo tengo, me he vuelto indolente. Sin embargo para mí es casi angustiante pensar en que realmente no importa cuanto haya sentido yo, puesto que tú no sientes nada y seguirás tu vida tal cual quizás conquistando a otras, usando la misma apariencia. Me duele pensar que fui real y tu solamente un sueño que se torno en un pesadilla terminando en un triste final.
No hay nada que hacer. La verdad decidí después de todo esto que mi amor propio puede más, mi reciente descubrimiento de amor a la vida puede más y he de seguir adelante cumplir mis metas solamente por mí, por demostrarme que no dependo ni necesito de nadie para poder ser feliz el día de mañana. Las únicas consecuencias que esto tuvo en mi vida, es que una persona que ha pasado mucho tiempo a mi lado ahora debe comenzar su camino y que otra persona que no alcanzó a conocerme debe pasar a ser un peldaño para mi superación, es decir, no creer en un amor egoísta que se superpone al bienestar de las personas que aman por necesidad de cubrir la soledad y no por amor propiamente tal. No por arder juntos, sino ardiendo cada uno por razones propias.
Esto me sirvió para darme cuenta que mi felicidad se encuentra en aquellos logros que voy obteniendo, que no son atribuibles a nadie más que a mi y he seguir de esta manera para alcanzar la realización personal, sin amor pero con la esperanza de toparme con él y hacerle frente cuando ambos seamos dignos de encontrarnos.
Creí conocer a alguien que cambiaría mi historia, que podría darle un vuelco a mi vida, pero me di cuenta de que esa tarea es mía. No puedo pretender depositar mi confianza, mis sueños y mis ilusiones en alguien que puede que no este listo ni siquiera para afrontar los propios, no puedo pretender que alguien cumpla mis expectativas, cuando la única que debe llenarse a sí misma soy yo. No culpo a esa persona por los errores que ambos cometimos y tampoco espero que entienda mi sentir, puesto que después de todo como él me dijo estuvo mucho tiempo solo y no creo que pueda empatizar con los sentimientos de una mujer.
Intento escribir esto aquí para que al menos me logre quedar claro que no fue por un error mío o por un error de la otra persona que las cosas no funcionaron, sino por un tema de personalidades. No estoy acostumbrada a las mentiras, pero sí a mentir. No estoy acostumbrada a la gente falsa y tampoco estoy acostumbrada a falsear quien soy. No estoy acostumbrada a tratar mal ni tampoco a que me traten mal. Fueron muchos los factores que imposibilitaron las cosas entre ambos, pero el factor primordial es que soy verdadera al momento de entregar mi cariño y creo que solo en eso puedo exigir sinceridad a cambio.
No espero que esa persona puede entender todo el dolor que me provoco esto porque no sabe mi historia ni yo sé la suya, no nos dimos el tiempo real de conocernos, sino de sumirnos en una tormenta eterna buscando razones y argumentos para estar o no juntos. No supo de cuento dolor me provocaron las mentiras que ocuparon personajes en mi vida, las cuales destrozaron mi mundo al momento de asegurar que yo era capaz de dañar a las otras personas intencionalmente divulgando historias que no eran ciertas. No pudo saber que esas mismas mentiras me hicieron entrar en crisis de pánico muchas veces en donde lo único que hice fue llorar, no supo cuanto tuvieron que luchar mis padres para que hoy en día pueda estar de pie resistiendo los golpes de la vida, no supo cuanto bullying sufrí en el colegio y que por ende eso afecta mi creencia en la gente, más aún en su amor. No supo nada de eso.
Hay tantas cosas que no supiste, pero al menos te pude decir algunas importantes y no mentí en ninguna de las cosas que conté así que eso me deja un poco más tranquila. Es cierto tenía miedo de ti, pero con el daño que se hizo creo que ya no lo tengo, me he vuelto indolente. Sin embargo para mí es casi angustiante pensar en que realmente no importa cuanto haya sentido yo, puesto que tú no sientes nada y seguirás tu vida tal cual quizás conquistando a otras, usando la misma apariencia. Me duele pensar que fui real y tu solamente un sueño que se torno en un pesadilla terminando en un triste final.
No hay nada que hacer. La verdad decidí después de todo esto que mi amor propio puede más, mi reciente descubrimiento de amor a la vida puede más y he de seguir adelante cumplir mis metas solamente por mí, por demostrarme que no dependo ni necesito de nadie para poder ser feliz el día de mañana. Las únicas consecuencias que esto tuvo en mi vida, es que una persona que ha pasado mucho tiempo a mi lado ahora debe comenzar su camino y que otra persona que no alcanzó a conocerme debe pasar a ser un peldaño para mi superación, es decir, no creer en un amor egoísta que se superpone al bienestar de las personas que aman por necesidad de cubrir la soledad y no por amor propiamente tal. No por arder juntos, sino ardiendo cada uno por razones propias.
Esto me sirvió para darme cuenta que mi felicidad se encuentra en aquellos logros que voy obteniendo, que no son atribuibles a nadie más que a mi y he seguir de esta manera para alcanzar la realización personal, sin amor pero con la esperanza de toparme con él y hacerle frente cuando ambos seamos dignos de encontrarnos.
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