¿Cuando la vida dejo de ser un juego? ¿Cuando tuve que cambiar las tardes interminables viendo televisión por la presión inminente de tener que ser el sustento de una familia? ¿Cuando pase de ser la niña de la casa a la mujer de confianza? ¿Cuando fue que todo se tradujo a dinero? ¿Cuando deje de creer en la posibilidad de encontrar el amor?
Ninguna de estas cosas sé cuando pasaron y creo que jamás seré capaz de describir como me siento al respecto, solo sé que quiero volver. Volver en el tiempo mirarme a los ojos y pedirme que por favor disfrute de la vida porque lo que se viene es difícil, que por favor no desperdicie mi tiempo sintiendo que soy poco capaz hasta de relacionarme con la gente, quisiera decirme que luche por tener la libertad que hasta ese entonces me era posible alcanzar.
Quiero y necesito libertado, pero no me es posible alcanzar, lo que esta haciendo decaer mi esperanza de conseguir felicidad, es cierto que con la libertad viene responsabilidades, ¿pero como voy a ser capaz de sentir lo que es la libertad si las responsabilidades las tengo de antemano? Odio a cuanto ser humano a desperdiciado dicha libertad, ya sea de la manera más elocuente o estúpida del mundo, ya sea perdiendo la vida o simplemente trayendo otra vida a esta tierra. Al hacerlo han ejercido su derecho, pero también han coartado sus alas y las de muchos otros, puesto que nada de estas cosas son en individual. Es claro que cualquier persona te dira que no puedes criticar la vida de los demás, pero es casi como tener el derecho de cuaquier enfermo de cáncer de criticar el modo de vivir de otros, la carencia de algo que otro tiene te hace ver ese bien como algo valioso y probablemente si lo tuviera también lo desperdiciaría o quizás no.
Hoy solo sé que soy presa, presa de mi familia y de sus libertades, las libertades que tuvieron de vivir sus vidas como mejor quisieron y poder determinar la mía en su conveniencia, y es que nadie podría creer que ser el último eslabón de la familia te puede convertir en esto, pero si lo razonáramos un poco es lógico, o sea tu padre se fue de la casa a los 13 años, paso hambre, frío, sed, sueño e historias innumerables a lo largo de sus años mozos con sus fiestas y amistades. Tu madre vivió su vida siendo agradable y rodeándose de gente que la quería y a quien quería, tus hermanos vivieron su vida con la libertad que tienen los hombres de hacer lo que quieran y ser poco criticables, encontrando amores que les trastocaron la vida y otros que duraron hasta hoy, pero ¿Y tú?, mejor dicho ¿Y yo? Bueno si tuviera que contestar a esa pregunta desde una perspectiva diferente, cualquier persona podría decir que lo he tenido todo, que sido consentida y mimada hasta en el más mínimo capricho, que jamás me ha faltado nada y que mis padres siempre estuvieron conmigo. Desde mi perspectiva puedo decir que tuve que ver y escuchar cosas cuando todos pensaban que no lo haría, que tuve que vivir experiencias que no contemplaban a nadie más, que cada día la exigencia era mayor, que cada día y aunque yo solo quisiera amor la exigencia decía que tenía que generar carácter, autonomía y consciencia, que cada día a pesar de ver a mis padres todo los días y todo el día, sabía que no era producto del amor de ellos, que mientras iba creciendo las expectativas eran aplastantes, que hoy en día no tengo parámetros ni modelos a seguir. Y por sobretodo cabe destacar mi falta de esperanza en la gente, mi desesperanza en creer en el amor que hasta hoy era lo único que me mantenía a flote, ya no creo en el amor en ninguna de sus formas y por ende he dejado de necesitar a alguien a mi lado, he dejado de necesitar que a final de cuentas es eso lo que llaman amor, la necesidad de un otro para cubrir carencias.
Este texto carece de coherencia y no me importa que la tenga en realidad, solamente quería volver a victimizarme, ya que es el espacio donde puedo hacerlo libremente, la única cosa que quizás puedo hacer libremente.
Ninguna de estas cosas sé cuando pasaron y creo que jamás seré capaz de describir como me siento al respecto, solo sé que quiero volver. Volver en el tiempo mirarme a los ojos y pedirme que por favor disfrute de la vida porque lo que se viene es difícil, que por favor no desperdicie mi tiempo sintiendo que soy poco capaz hasta de relacionarme con la gente, quisiera decirme que luche por tener la libertad que hasta ese entonces me era posible alcanzar.
Quiero y necesito libertado, pero no me es posible alcanzar, lo que esta haciendo decaer mi esperanza de conseguir felicidad, es cierto que con la libertad viene responsabilidades, ¿pero como voy a ser capaz de sentir lo que es la libertad si las responsabilidades las tengo de antemano? Odio a cuanto ser humano a desperdiciado dicha libertad, ya sea de la manera más elocuente o estúpida del mundo, ya sea perdiendo la vida o simplemente trayendo otra vida a esta tierra. Al hacerlo han ejercido su derecho, pero también han coartado sus alas y las de muchos otros, puesto que nada de estas cosas son en individual. Es claro que cualquier persona te dira que no puedes criticar la vida de los demás, pero es casi como tener el derecho de cuaquier enfermo de cáncer de criticar el modo de vivir de otros, la carencia de algo que otro tiene te hace ver ese bien como algo valioso y probablemente si lo tuviera también lo desperdiciaría o quizás no.
Hoy solo sé que soy presa, presa de mi familia y de sus libertades, las libertades que tuvieron de vivir sus vidas como mejor quisieron y poder determinar la mía en su conveniencia, y es que nadie podría creer que ser el último eslabón de la familia te puede convertir en esto, pero si lo razonáramos un poco es lógico, o sea tu padre se fue de la casa a los 13 años, paso hambre, frío, sed, sueño e historias innumerables a lo largo de sus años mozos con sus fiestas y amistades. Tu madre vivió su vida siendo agradable y rodeándose de gente que la quería y a quien quería, tus hermanos vivieron su vida con la libertad que tienen los hombres de hacer lo que quieran y ser poco criticables, encontrando amores que les trastocaron la vida y otros que duraron hasta hoy, pero ¿Y tú?, mejor dicho ¿Y yo? Bueno si tuviera que contestar a esa pregunta desde una perspectiva diferente, cualquier persona podría decir que lo he tenido todo, que sido consentida y mimada hasta en el más mínimo capricho, que jamás me ha faltado nada y que mis padres siempre estuvieron conmigo. Desde mi perspectiva puedo decir que tuve que ver y escuchar cosas cuando todos pensaban que no lo haría, que tuve que vivir experiencias que no contemplaban a nadie más, que cada día la exigencia era mayor, que cada día y aunque yo solo quisiera amor la exigencia decía que tenía que generar carácter, autonomía y consciencia, que cada día a pesar de ver a mis padres todo los días y todo el día, sabía que no era producto del amor de ellos, que mientras iba creciendo las expectativas eran aplastantes, que hoy en día no tengo parámetros ni modelos a seguir. Y por sobretodo cabe destacar mi falta de esperanza en la gente, mi desesperanza en creer en el amor que hasta hoy era lo único que me mantenía a flote, ya no creo en el amor en ninguna de sus formas y por ende he dejado de necesitar a alguien a mi lado, he dejado de necesitar que a final de cuentas es eso lo que llaman amor, la necesidad de un otro para cubrir carencias.
Este texto carece de coherencia y no me importa que la tenga en realidad, solamente quería volver a victimizarme, ya que es el espacio donde puedo hacerlo libremente, la única cosa que quizás puedo hacer libremente.
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