martes, 22 de julio de 2014

Miedo

Debo ser sincera, me busqué esto que esta pasando, pero no lo creí posible y es que es tal como dicen por ahí "la realidad supera la ficción". Obviamente no tienes idea de que te estoy hablando, o quizás sí, pero no verás el problema como lo veo yo. Igual debo decir que se me hace más fácil esto sabiendo que serás el único que lea mi blog, me agrada, así que desde ahora te escribiré directamente a ti, aunque no espero respuesta.
Ok, me metí en las patas de los caballos ¿Me lo busqué? Sí, me lo busqué por pecar de ingenua y creer que la amistad entre un profesor y su alumna puede existe ¿Soy muy tonta verdad? No hace falta responder a eso, pero es que tengo que ser sincera al respecto. Me gustaba hablar con él, se sentía a gusto. Es como hablar con una persona de tu edad, pero con muchísimas más experiencias por los años. Bueno en base a eso y por la incomodidad que había en estar mandando constantes correos electrónicos, preferí pedirle algún otro medio para poder comunicarnos fluidamente (Ojo no había ninguna intención más de por medio). Seguimos conversando y me dijo que podía prestarme unos libros para no aburrirme tanto en las vacaciones, lo pensé bastante y accedí por dos razones: 1) Se tratan de libros y 2) Es un profesor de la U muy simpático y de confianza. Quedamos de acuerdo en vernos en la Universidad el día lunes para poder recoger los libros y felicitarme por mi buena nota en un examen oral.
Como te acordarás te estuve comentando que sucedía antes de verle, ya tenía mis dudas, pero preferí quedar de mal pensada y no seguir dándole alas a mi imaginación. Empezamos a caminar y de repente se dio la situación de que estábamos caminando por el centro conversando de cualquier cosa, me invito un té en ese sitio que hay bajo la moneda (Disculpa mi ignorancia al no recordar el nombre) Estando en ese lugar me pidió que ya no lo llamará profesor y que no le contará a nadie que nos habíamos visto de manera extra-académica, obviamente prometí no contarlo pues tampoco me interesa que mi imagen se vea afectada por algo tan tonto. Conversamos de muchas cosas y seguimos caminando, hicimos tramites y parecía demasiado a gusto conmigo lo que entraba a inquietarme ¿Acaso alguien así puede estar a gusto con una chica 20 años menor? Enserio estaba sorprendida de como podía agradarle a ese punto. 
Luego llamo mi mamá y me aviso de una feria de libros y el se propuso acompañarme, habían silencios incómodos, pero pasaban rápidos. Empecé a relajarme y a disfrutar de la compañía.
En la feria, decidió regalarme un libro y yo no sabía qué hacer. Lo llamó su hija y empecé a complicarme, sentía que había algo más, pero no sabía qué, me daba miedo sentirme tan a gusto en la compañía de un profesor. Seguimos caminando y en reiteradas ocasiones me ofreció su brazo para caminar, también solía abrazarme y dar pequeños besos en mi cabeza, algo así como un gesto paternal. Yo seguía sin saber qué decir o qué hacer, en verdad estaba sorprendida de la situación así que solo sonreía. Llegamos de vuelta a la Universidad donde había dejado su auto y aunque ofreció llevarme preferí caminar, ya era suficiente compañía por el día y necesitaba pensar, pero nada más llegar a mi casa empezó a hablarme como si fuera un quinceañero tratando de conquistar a una chica y simplemente me he tenido que limitar a ser cortante.  
Hoy me ha llamado por teléfono y no puedo negar que me hace reír, siempre esta haciéndome reír con alguna tontera. Le he hecho preguntas incomodas y a todas responde de manera directa. 
Tengo miedo de su sinceridad, de sus palabras, de su vida, de lo fácil que me encariño y de sus mentiras. Tengo miedo de la posibilidad de que me enamore de un profesor que esta casado hace 9 años y que tiene una hija de 17 y otra de 8.
No sé lo que me dirás al respecto, pero probablemente sea una crítica dura y te aseguro que no me vendría nada mal.
Gracias por leer.

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