Desde aquel entonces, cada día me iba encantando un poco más de ti, de tu forma de expresarte, de lo bien que podía trabajar a tu lado, de los buenos momentos juntas, todo era demasiado perfecto y aún seguía teniendo miedo, pero aquel día lo perdí...al menos por un segundo e idee una manera absurda de decirte lo que me pasaba, podía perderlo todo, pero que importaba en ese momento?, todo lo que existía para mi, era esa pequeña posibilidad de decirte lo que sentía..." Después de que leas esto, borralo.....Me gustas". Fue tan estúpidamente ñoño decirlo así, sin más y después al leer ese mensaje de texto que me decía que teníamos que hablar, moría de nervios, pero aún así sabía que tenia que volver a verte, que no podía huir.
Esa tarde fuimos increíblemente absurdas, también fuimos muy evidentes, buscando una forma de pasar desapercibidas, pues había que conversar, no dijiste nada, simplemente un "gracias" que me dejaba en el mismísimo limbo, pero que podía importar?
De esta forma fueron pasando los días, las semanas sin saber que a cada paso me aproximaba más a ti, que con mi payasadas lograba conquistarte un poco más, hasta que encontré la forma de que me debieras un beso, ese posible beso que decidiría mi vida.
Una tarde entre las calles de este santiago, caminando para encontrarnos paramos en una calle más despoblada que las anteriores, miramos para todas partes y te acercaste a mi, besaste mis labios y en aquel instante mi mundo se paro, mis mejillas enrojecieron y una sonrisa se abrió paso entre nosotras. Ese fue el comienzo de todo.
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