En este capítulo he tratado de representar lo que significaría para mi llegar a perder un amor tan importante, y poder recuperarlo aunque fuera por una noche. Sería revivir y volver a morir al tener que entregarlo para que sea feliz. Al final de cuentas en eso consiste amar. Leonel García - Pero No Así (con letra)
La noches más esperada de su vida había transcurrido con toda la pasión e incluso mas de la que había imaginado tantos años atrás, se entregaron por completo despojándose de la ropa, innecesaria para amarse como se debe y como deseaban, se despojaron de los resentimientos, de las dudas y los dolores que tantas veces manchan los sentimientos más puros que vienen del alma. Solo les quedaba su piel en esa tibia desnudez que era todo lo que necesitaban.
La noches más esperada de su vida había transcurrido con toda la pasión e incluso mas de la que había imaginado tantos años atrás, se entregaron por completo despojándose de la ropa, innecesaria para amarse como se debe y como deseaban, se despojaron de los resentimientos, de las dudas y los dolores que tantas veces manchan los sentimientos más puros que vienen del alma. Solo les quedaba su piel en esa tibia desnudez que era todo lo que necesitaban.
Se amaron como habían prometido muchos años atrás, disfrutando de la primera noche que se les permitía estar juntas, y quizás la última. No necesitaron las palabras, su comunicación fueron las caricias, los besos y el deseo en conjunto con el amor reprimido tantos años. Amanecieron exhaustas, pero llenas de amor, como si hubiesen renovado sus votos esa noche, despertaron por el sonido de un celular, aparato tan detestado en ese profundo momento de intimidad. Era el celular de Pascale. Era Montserrat.
Pascale pensó que solo se trataba de una llamada y decidió contestar, pero su rostro, apacible por la noche recién vivida, se desfiguró al escuchar que Montserrat desde el otro lado del teléfono le pedía que le abriera la puerta. Corrió a buscar su ropa, por lo que Emilia terminó de despertar, preguntándole qué pasaba y al recibir la respuesta se sintió ofendida "¿Cómo podía haberle mostrado aquel lugar tan intimo a otra mujer? ¿Habría pasado la noche con ella aquí? ¿Habría profanado el único lugar en el mundo al cuál ella sentía que pertenecía? Sin darse cuenta de que Pascale estaba de vuelta en la habitación y le respondía "No, jamás ocuparía este lugar con otra mujer que no fueras tú."
Esta respuesta dejo más tranquila a Emilia, pero no pudo evitar preguntar "Entonces, ¿Por qué sabe de este lugar?" a lo que su mujer respondió "Porque muchas veces me encerré aquí a pensarte". En ese momento alguien tocó la puerta.
Emilia se levantó rápidamente de la cama y una duda salto en su cabeza "¿Qué debo hacer?" esconderse nunca ha sido una opción en su vida pero, mirando a Pascale, esta vez se trataba de la felicidad de la persona que más ha amado en su vida, no podía arruinar su oportunidad de ser feliz, ya bastante había truncado su vida regresando y viviendo aquella noche en sus brazos. Miró a Pascale y le dijo "Toma tus cosas y no dejes que entre, anda ve rápido, yo aún conservo la llave de este lugar. Dejaré cerrado cuando me vaya". Pascale la miró y solo pudo besarla por última vez, correr a la puerta y marcharse con la mujer a la que ahora pertenecía su vida, dejando todo el amor que sentía por aquella mujer de pelo rojizo encerrado en ese lugar, dejando toda la noche vivida atrás, borrando todo rastro en tan solo unos minutos.
Emilia oyó como se cerraba la puerta y con eso entendió que debía dejar ir a Pascale, en parte para eso había vuelto a Chile, pero nunca pensó que las cosas tuviera que ser así, nunca quiso dejarla ir así, no con otra mujer. Tomó una ducha y dejo que sus lágrimas se perdieran entre el agua que caía en su rostro, dejo que el agua lavara sus culpas y sus pesares. Lloró para desahogarse.
No hay comentarios:
Publicar un comentario